
La Iglesia Evangélica Dominicana, ubicada en Gazcue, Santo Domingo, es un conjunto religioso compuesto por un templo con capacidad para 300 personas, un salón para actividades comunitarias, una capilla y oficinas de apoyo administrativo.
El proyecto fue desarrollado bajo el concepto de una iglesia participante. La disposición interior busca acercar a los fieles a la celebración y al oficiante, fortaleciendo la integración de la comunidad dentro del espacio litúrgico. La organización del templo reduce las distancias visuales y favorece una experiencia colectiva más directa.
La luz natural se utiliza como un recurso arquitectónico para producir diferentes efectos espaciales y destacar determinados puntos del recinto. Los materiales expuestos se combinan con detalles de colores vivos, presentes en vitrales y elementos de coronamiento, como expresión de una comunidad joven y activa.
Por su concepción espacial, su lenguaje arquitectónico y su significado dentro de la arquitectura religiosa dominicana, la edificación ha sido reconocida como una obra paradigmática del siglo XX.

