
El Templo Unity en República Dominicana toma como punto de partida la filosofía de esta comunidad religiosa y su relación con determinados patrones geométricos. La edificación se organiza desde el centro del santuario hacia la periferia, estableciendo una composición radial que refuerza el sentido de unidad y concentración del espacio.
La cubierta constituye el elemento principal del proyecto. Se desarrolla como un gran cono truncado de dos centros, sostenido por trece pares de viguetas. Estos elementos representan simbólicamente al maestro y sus doce apóstoles, incorporando el significado religioso directamente dentro de la estructura arquitectónica.
Entre las viguetas se dispone una franja translúcida que recorre la cubierta desde su circunferencia inferior hasta la superior. En la parte central, un gran domo permite la entrada de luz natural y dirige la iluminación hacia el altar.
La geometría, la estructura y la luz se integran para producir un espacio de recogimiento con una expresión formal clara y profundamente simbólica.

